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De la maquina de ranura en tierras


De la maquina de ranura en tierras

Alguien abrió una puerta al otro lado de la habitación, y la ráfaga de aire le trajo gotas de agua contra el rostro. -Cierren esa puerta -ordenó sin volverse. Después le habló al policía-: Hay homicidios que se disfrazan de suicidios.Y ese fue todo su patrimonio -completó sin dificultad la cita, antes de arrellanarse en la butaca y sonreír de nuevo-. Aunque, si he de serle sincero, me gusta más El capitán Blood. Levanté la estilográfica en el severo aire para amonestarlo.El cordón es fino y resistente. Una vez perdido pie, ni con las manos libres tenía la menor oportunidad. -Todo es posible. Con la autopsia sabremos más. El juez volvió a echarle otra ojeada al cadáver.Todo se sabe! -Todo se sabe al fin -repuso Porthos, que nada sabía. Hizo que el secretario tomase nota de aquello, ordenó incluir el libro en el sumario, y fue a reunirse con un hombre alto que fumaba junto al alféizar de una ventana abierta.El encabezamiento estaba en mayúsculas, con trazos más gruesos: LE VIN D'ANOU. Leí en voz alta las primeras líneas: Aprés de nouvelles presque désespérées du rol, le bruit de sa convalescence commenéçait á se répandre dans le camp No pude evitar una sonrisa.En aquel momento resultaba convincente, así que resolví arriesgar un santo y seña: Nació con el don de la risa -cité, señalando el retrato- y con la sensación juego de casino de namur de que el mundo estaba loco Lo vi mover despacio la cabeza, con gesto lento y afirmativo.Qué le parece? preguntó al llegar a su lado. El hombre alto llevaba la placa de policía colgada en un bolsillo de su chaqueta de cuero. Tardó en responder el tiempo necesario para apurar la colilla que tenía entre los dedos, antes de arrojarla por.Al apartarse, el juez se ladeó para esquivar a un policía uniformado que, bajo el cadáver, buscaba huellas digitales. Había un jarrón roto en el suelo y un libro abierto por una página subrayada con lápiz rojo.Corso era un profesional. Por ahí. Un cliente de un cliente. Comprendo. Hizo una corta pausa, cauto. Además de precaución y reserva, cautela significa astucia. Y eso lo sabíamos ambos. Claro que -añadió- le diré nombres si usted me los pide.


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